Marlon PV


Entre una estrella y dos golondrinas

La casa, dicen, es donde uno se encuentra

y está hecha del mismo material

con lo que las grietas siguen su curso

con el temor de doblar la esquina

o el asfalto caliente en los pies desnudos

uno se aferra a ella,

a nutrirse de su costado pútrido

La casa, dicen, se construye sobre un plano

que se piensa como se piensa la vida, dicen, planeada

pero yo no tengo más que clavos sueltos

madera roída y un plano desarticulado

dispersamente empobrecido

Mi casa es un paracaídas

así que lo aferro a mi espalda

apunto entre una estrella y dos golondrinas

¡y salto!

Los Plebes

¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!

hay caza de plebes por el barrio

los acechan al salir de la escuela

afuera de sus casas

les prometen poco dinero a cambio

de la euforia por quebrar mandíbulas

de jugar a los carniceros 

hacer pequeñas incisiones

y dejar sangrar al falso enemigo

¡Pa pa pa pá! ¡Pa pa pá!

No dejan dormir a los pobres plebes

ejército de un profundo abandono

de la aniquilación de pueblos polvorientos color-sepia

allá donde es más fácil tomar el arma

y enfrentarte a tu espejo

¡Machín! ¡Machín!

súbele machín a este corrido tumbado de muertes

a este género musical de

necro

rojo

carne

violencia

¡Túmbate morro, no seas culo!

asoma la cabeza por la blindada

siente el aire fresco en cada poro

y ofrenda tu cuerpo a la nueva generación.

Caída libre

Te dejo la ciudad sin mí,

me voy a andar el mundo sin ti.

Te dejo el corazón también,

donde iré no estarás

corazón, ¿para qué?

Los Ángeles Negros

Tengo miedo de que una tarde cualquiera
nos caigan cuerpos encima como balas
o peor aún, como poca cosa;
como sacos de carne, sangre y huesos
como visceralidad humana
con sello certificado de explotarlos hasta el cansancio o la muerte

Duele pensar en que la soga que ató la vida
abarató el costo de la obra de un edificio de lujo
sumó números a los arquitectos y a los empresarios
restó en nosotrxs algo que no siempre está en la superficie

Por ahora el silencio de rodear un cuerpo
de verlo desde la falsa tranquilidad

y pensar en el alivio de no ser él
Inerte, con los ojos abiertos
o torcido por el impacto contra el suelo;
sentir ante esa escena gore que estamos mejor acá

Tengo miedo de presenciar el derrumbe de La City,
de que los andamios comiencen a latir
a agrietar esta infraestructura ruidosa
que no hace más que jugar con nuestra lengua

Tengo miedo de que nos lluevan cuerpos
pero más miedo la extensa sombra
que proyectan los edificios encima nuestro
quedar atrapada en su frío de opulencia
y nunca despertar.


Marlon PV (1991). Tijuanense y transfronteriza. Cruza las fronteras de la poesía y el arte visual.

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