Alguien te espera sentada
En el frío silencio
En el gris silencio
De la mañana
Alguien mira las ventanas
Cerradas
Cubiertas
Veladas
Alguien te espera
y no sabe
(o no quiere saber)
Que esta mañana no hay nada
Que ha muerto todo
Que no se atreve
Que el sueño se acaba
León inmóvil cansado
Bronce sobre granito
Costillas que exponen
Su hambre
De llegadas
***
Sueño al ser que me derrota
Nada he sido sino papel en blanco
Repliegue y borradura
Nada, sino la memoria
de todo aquello que matamos
A veces, cuando hablo de mí,
No me refiero a mí misma
Escapo,
No tengo a donde ir
Y todo se transforma
Cuando pienso en mi
se me ocurren muchas cosas
aunque pocas veces pienso en mi
y entre todo recuerdo vislumbro
los nombres que había olvidado
cuando pienso en mí
y lo recuerdo todo
se agolpan las ideas
y una lenta combustión
hiede
Abstinencia
Algunas veces extraño la brasa
El movimiento de la mano a la boca
la belleza del humo descolocándose
Zarpando camino para invisible barco
Sentir el dolor instalándose en la garganta
Un nudo que no viene de mí
Sino que se adquiere
Todo comienza con fuego
La última o la deseada bocanada
La impaciencia de tener sólo veinte años
Dejar descansar la angustia sobre la piel
Calcinarme la epidermis
Nacer entre cenizas.

Indira Díaz (Puebla, México, 1988) Poeta, traductora y editora, especializada en poesía rusófona contemporánea. Edita las revistas Círculo de Poesía y Eslavia, a mediados de 2025 fundó Istanbul Poetry Collective junto al poeta turco Ümit Güçlü. Becaria del SACPC para la residencia de traducción en Übersetzerhaus Looren (Zúrich, 2025).

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