Laguna

El narrador brasileño Moacyr Scliar parece regocijarnos gracias a la parodia moderna de la parábola, donde lo trascendente se encuentra en una inmediata contigüidad entre lo insólito y lo cotidiano, donde lo minimalista de los recursos utilizados en el relato se apodera de lo simbólico y donde coexisten, como caras de una misma moneda, la crueldad y la ternura. Buena muestra de esto es «Laguna», el cual pertenece a una antología de cuentos que publicará prontamente Schwob Ediciones.

Elsa Frottier, Laguna, 2021.

Moacyr Scliar

A los diez años, decide comenzar un diario, y de allí en adelante no pasará un día sin anotar alguna cosa, un suceso, un pensamiento, una divagación. Los años pasan, los cuadernos se apilan. A los cincuenta, el hombre, movido por un oscuro motivo, resuelve revisar, no la vida, sino los diarios. Es la primera vez que lo hace. Y se pone a leer, a veces con sonrisas, otras con lágrimas en los ojos; a veces excitado, otras con hastío. De repente, nota que faltan las anotaciones correspondientes a un día; es el único día que no ha escrito nada, cuestión que verifica al investigar en el resto de los cuadernos. ¿Por qué?, se pregunta. ¿Por qué falta ese día? Piensa al principio en lo más obvio, una hoja arrancada. Pero no, en la misma página en que deberían estar las anotaciones, están las del día anterior y posterior. Anotaciones además cortas, como todas las otras. Está, por tanto, delante de un hecho inexplicable: un día no registrado. ¿Por qué? ¿Viaje? No. Incluso cuando viajaba llevaba el diario consigo. ¿Enfermedad? Tampoco: aun enfermo (y nunca estuvo gravemente enfermo) no dejaba de hacer sus anotaciones. Lo que era una intriga se transformó en un martirio: el hombre ahora no solo quería saber, necesitaba saber. El misterio lo tortura, pierde el apetito, no trabaja bien. La mujer y los amigos quieren saber lo que le pasa: nunca lo vieron así. Y a nadie se lo puede contar, porque siente que no lo comprenderían.

Está resuelto a esclarecer el misterio. No será fácil. En la época en que la anotación debería haber sido hecha, vivía solo. Recién egresado de la universidad, estaba sin empleo. Novia, solo encontraría unos meses después. Ninguna conexión, pues, nadie a quién preguntar. ¿A quién recurrir? Después de pensar mucho, busca a un adivino. Éste, sorprendido, le dice que no lo puede ayudar, su especialidad es prever el futuro, no develar el pasado. Le sugiere un hipnotizador. El hombre intenta someterse a la hipnosis, pero no le da resultado; en el momento que va a caer en trance se sobresalta, y vuelve a la vigilia. El hipnotizador, viéndolo tan angustiado, le aconseja un psicólogo. El hombre va al psicólogo, que lo escucha con atención durante cuarenta minutos; al final de la sesión sacude la cabeza con aire compungido: sí, el recuerdo debe estar en el inconsciente, en algún lugar del inconsciente, pero no tengo cómo recuperarlo. Sin embargo, da una esperanza: es posible que el recuerdo salga de pronto a la superficie, como el cadáver de un ahogado.

–Tal vez en un sueño. Preste atención a sus sueños.

El hombre comienza a dormir con lápiz y cuaderno cerca. Si el sueño le trae el recuerdo tan deseado, quiere anotarlo sin demora, antes de olvidarlo de nuevo. Y una noche, de hecho, recuerda; recuerda todo. Con mano temblorosa, anota en el cuaderno lo que recordó y exhausto, pero satisfecho, se duerme. Al día siguiente, constata que la hoja del cuaderno está en blanco. El acto de anotar también fue un sueño.

Ahora está convencido de que algo grave ocurrió. Va a los archivos de un importante matutino, pide al encargado un ejemplar correspondiente al día fatídico. El funcionario trae el diario, que él hojea con impaciencia. Y, en la sección policial, encuentra lo que busca. Sí, hubo un crimen ese día. Un solitario fue asesinado, la policía no tenía pistas.

El hombre se siente mal. Va hasta el baño, se lava el rostro. Levanta la cabeza y ve, en el espejo, el rostro sonriente de su víctima.

Traducción de Eduardo Cobos

Moacyr Scliar, El peluquero de la Medusa y otros cuentos. Valparaíso, Schwob Ediciones, 2021.
Moacyr Scliar (Porto Alegre, Brasil, 1937-2011). Médico de formación. Es considerado uno de los escritores más representativos de la literatura contemporánea brasileña. Autor de más de cincuenta libros: ensayo, crónica y narrativa, los cuales han sido publicados en por lo menos quince países, siendo traducidos al castellano, francés, inglés, italiano, hebreo, checo, sueco, o danés. Libros de relatos suyos son: El carnaval de los animales (1968), El enano en el televisor (1979), El ojo enigmático (1986), La oreja de Van Gogh (1989), Cuentos reunidos (1995). Profesor invitado en las universidades de Brown y Texas en EE UU. Fue reconocido con el importante premio Jabuti (1988, 1993, 2000 y 2009) y Casa de las Américas (1989), entre muchos otros.

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