7 poemas

Héctor Villarroel, Furia, óleo.

Katia García

Coyota

Soy

Camino, corro

deformada vida

me habita

Despierto de las noches

salgo a cazar

débiles figuras

pequeñas presas

Vuelvo

                     redil

con sangre en la boca

loca, feliz

regueros de fiambres

pueblan mis sueños

ríos de agua

no logran lavar

mis recuerdos

Víctimas sabrosas

me saludan

                indolentes

La palma

impregna el territorio

la perra maligna

suele caer

herida…

Se lo hará pagar

la Coyota no dejará

-impunidad-

La Coyota

quiere culiar

(atención espíritus sensibles)

la Coyota

quiere culiar

no hay poema que resista

ESTO

no hay romántica mirada

ni pezones temblorosos

sólo sangre

estelas de sangre

que la Coyota

a su paso deja

Coyota sangra

herida pasea

úlcera

dolor

horror

animal despaturra

no morirá

mas

débil,

arrastra, lame heridas

piensa

rabia sumerge

volver

promete, muerte

venganza

Sólo muerte

La bestia baila

se contorsiona

de sensualidad

desprotegida

se ofrece y queda

agazapada de noche

sólo ojos y furia

impaciente

la presa, juega

                 con la espera

Mira el Crucifijo

-la Coyota risotadas-

tanto candor

La descoloca

la ridícula inocencia

de la víctima

sino para qué

                    existe

Qué historia absurda

¿Para qué entonces existo?

sólo la muerte me detiene

La culpa, ese producto

a otro que lo vendan

a ese que se cuelga alegre

al que de promesas vive

Yo

matar, comer, pulular

Miras de reojo

el ojo señala

Presa

estoy de tu mirada

cuerpos lancinantes

peligrosas aproximaciones

Te lamo

          ansiosa

Te degusto

         precavida

Babeamos

        más y más

Me alejo

-después-

Indiferente

Alimento

malos hábitos

con el sexo descubierto

sonaja y flor en la mano

de los dos lados enemiga

resulta:

“hard to identify”

Se sacuden vendados

músicos y danzantes

                   de amarillas

                             blancas

                                     rojas

                                         plumas

Es la hora

Yace

astro solar

se revuelca

en la luna

Al cuello caracoles,

Perra aulladora,

tocado de águila,

no puedes dejar de cantar

Entre pelos

una herida

sangre sangra

aunque mía sea

lamo presurosa

Batalla-herida

herida-vida

la víctima/inocente

no acepta la derrota

danza cruel

hambre-muerte

-la sufre-

No podemos abandonarnos

embelesados

nos miramos

devoramos

La mansa oveja

no me engaña

rebosante embeleco

Yo

masco

la dulce sangre

me anuncia

mil victorias

Katia García
Katia García (Santiago de Chile, 1964). Poeta, artista visual, productora, docente. Licenciada en Literatura y Lengua Francesa por la Universidad Libre de Bruselas. Publicó el estudio Cine canario... un espacio abierto. Características y cronología de las producciones audiovisuales Canarias. Tenerife, Ediciones del Ateneo de la Universidad de la Laguna, 2000 (junto a Isabelle Dierckx e Irène Dupuis); los libros de poemas Réquiem, Edición Moi-Même, Bruselas, 1996 y Furia. Santiago de Chile, LOM Editores, 2009, de donde hemos escogido los poemas para nuestra revista. Reside en Bruselas, Bélgica, hace más de tres décadas. En la actualidad imparte talleres creativos y es facilitadora en educación feminista.

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