
La moda, influenciada por el movimiento hippie y la identidad autóctona promovida por la Unidad Popular, fue otra forma clave de diferenciación juvenil. La censura impuesta por la dictadura truncó este desarrollo, pero no logró eliminar por completo el espíritu de resistencia de los jóvenes.
Valentina Zamora
Introducción
Entre la década de los 60 y 70 en Chile se llevó a cabo por primera vez una cultura completamente influenciada por los jóvenes y muy marcada por el contexto económico y político de la época[1]. La cultura juvenil se gestó gracias a factores como el aumento en la escolarización[2] y el acceso a la cultura[3], especialmente durante los gobiernos de Eduardo Frei Montalva y Salvador Allende. Estos elementos fueron clave para la formación de una subcultura juvenil única en Chile, distinta en algunos aspectos, pero también determinados por movimientos globales, en especial dentro de un contexto en que el mundo se dividía en dos importantes potencias mundiales[4]. Este tipo de factores traería consigo a un grupo etario juvenil que buscaba diferenciarse con el mundo de los adultos, con lo cual generaría una cultura irrepetible.
Respecto a los jóvenes, según Margulis (2001)[5], esta es una etapa en que el individuo comienza a definir quién es, por lo que las responsabilidades adultas no se aplican de manera estricta, entendiéndose que están en un proceso de aprendizaje; por otro lado, el autor menciona la relevancia de ver a este grupo etario más allá de las estadísticas y estudios biológicos, remarcando la importancia de factores históricos y culturales. Por su parte, Yurman (2010)[6], si bien hace referencia a las generaciones más recientes, señala que es primordial entender a la juventud a través de los cambios históricos de una determinada sociedad y un determinado contexto, lo que define la manera en que los jóvenes conforman su identidad, siendo un fiel reflejo del espacio/tiempo en el que se desenvuelven. Finalmente, dentro de la Historia Cultural y refiriéndonos a Peter Burke (2006)[7], ya vimos con los dos autores anteriores la relevancia del estudio interdisciplinario para el análisis de la cultura, especialmente en el caso de los jóvenes, esta perspectiva es necesaria para poder entender el contexto en que cada generación de jóvenes se desenvuelve y dentro del contexto chileno, los distintos cambios a lo largo de la historia, los jóvenes han sufrido una especie de exclusión, lo que directamente afecta en la forma en que se integran a la sociedad (Martínez y Valenzuela, 1986)[8].
La Historia Cultural nos permite estudiar la historia a través de otros elementos que nos ayudan al conocimiento de grupos que han sido dejados de lado por parte de la historiografía tradicional (Nigra, 2021)[9] en este caso la juventud. Por lo que se analizaran principalmente fotografías extraídas de distintas fuentes, ya que según Aguilera Ruiz e Iroume Awe (2018)[10], la fotografía jugó un rol fundamental y a la vez bastante olvidado al momento de estudiar el desarrollo de la juventud en Chile en el periodo mencionado.
Los jóvenes en Chile durante la década de los 60 y 70
El desarrollo de la cultura juvenil en Chile, si bien tuvo diferencias en comparación a otras partes del mundo, en el fondo mantenía a los jóvenes que buscaban diferenciarse de sus padres y pasaron a ser grandes consumidores de cultura. Como veremos más adelante, durante el desarrollo de esta cultura juvenil dentro de un contexto de la Guerra Fría que marcaba evidentes diferencias entre el bloque de la Unión Soviética y el bloque de Estados Unidos, y respecto a esto no podemos dejar de mencionar la evidente polarización de las modas, en especial cuando analizamos fotografías y estéticas en las revistas juveniles de la época, ya que si bien gracias a los diversos movimientos juveniles, en especial los movimientos del año 1968 (Salazar y Pinto, 2002)[11], a estos no se sumaron todos los jóvenes, ya que por un lado estaban aquellos que brindaron un fuerte apoyo a la Unidad Popular, mostrando preocupación por la situación política y otros que estaban preocupados de simplemente vivir la locura de los años de juventud sin preocuparse necesariamente de la política, al punto de existir jóvenes opositores a la Unidad Popular, este proyecto de gobierno funciona de buen ejemplo para lograr explicar la notoria separación entre los jóvenes.
Estas diferencias las podemos notar en fotografías y en las revistas juveniles, que de la mano de editoriales buscaban formar a los jóvenes mostrando distintos ideales, desde ideas marxistas y revolucionarias, a revistas enfocadas solo en mujeres jóvenes que debían seguir el ejemplo de ser “de casa”. Como por ejemplo las revistas Ritmo y Onda de la editorial Quimantú, ya que constituyen el ejemplo de la radical diferenciación entre grupos de jóvenes, ya que la primera hablaba principalmente de la Nueva Ola e incluso durante dictadura se referían a esta como un gobierno militar, por otro lado, la revista Onda hablaba principalmente de la Nueva Canción Chilena y música internacional de la misma temática.


La cultura de los jóvenes chilenos
Ahora es importante destacar que esta polarización se vio en distintos aspectos de la cultura más consumida por los jóvenes, principalmente relacionado con expresiones artísticas. Como se menciona anteriormente, la música es uno de los elementos más evidentes.
En el caso de Chile se dio que grupos de jóvenes estuvieron muy marcados por estéticas y gustos musicales, teniendo por un lado el desarrollo de la Nueva Ola, inspirada en música como The Beatles, y por otro lado, está el desarrollo de la Nueva Canción Chilena, que otorgaba una identidad latinoamericana, con letras caracterizadas por tocar temas profundos, contingentes y políticos, además de una clara influencia de ritmos más psicodélicos y ligados al movimiento Hippie, pero con elementos propios de la cultura local, lo que hizo que fueran expresiones originales y que otorgaron identidad al país. Estos grupos de jóvenes que se dividían muchas veces por gustos musicales también tenían una estética muy marcada.


La moda y otras expresiones artísticas
De acuerdo con Simmel (2017)[12] y Lipovetsky (1996)[13], la moda antes de este importante periodo de transformaciones se basaba principalmente en seguir a las clases dominantes y europeas para pasar a una moda basada en la individualización y la búsqueda de la identidad personal, que si bien esto se vio en el desarrollo del movimiento Hippie, en el caso de Chile significo un importante desarrollo en lo que fue la moda autóctona, que fue un aporte al proyecto de la Unidad Popular que busco elementos culturales que le dieran una nueva identidad al país basada en elementos propios de las clases populares. Como menciona Pía Montalva (2015)[14], el financiamiento de los centros de madres se centró en la producción de artesanías.

Por el lado del diseño gráfico no podemos dejar de mencionar a Vicente Larrea quien logro plasmar de una manera única las ideas y la estética de la epoca dándole una identidad chilena propia, transmitiendo un mensaje que fuera llamativo para todos, con una estética psicodélica propia de los movimientos culturales de la epoca.

Estas fotografías nos ayudan a descubrir que en por un breve periodo en la década de los 60 e inicios de los 70, efectivamente se desarrolló una moda Hippie propia, ya que al tomar elementos autóctonos le dio sentido, la cultura estaba comenzando a ser de las clases populares y los trabajos artesanales casi alcanzan un nivel importante dentro de la alta costura (Montalva, 2015). Todas estas modas, colores, música fueron principalmente tomadas por los jóvenes, en especial aquellos que buscaban la diferenciación tanto como por razones políticas como por simplemente la búsqueda de la expresión personal.
La censura y resistencia
Hay que considerar que, si bien la cultura comenzó a ser más accesible, no quiere decir que absolutamente todos tuvieran acceso a esta, pero se destaca el hecho de que durante la Unidad Popular las clases populares tuvieron acceso más abierto a la cultura, la Nueva Canción Chilena parte desde este sector y por otro lado el incentivo y financiación a la producción de artesanías dentro de los centros de madres.
Todo esto en Chile solo duro por un breve periodo de tiempo, el golpe de Estado de 1973 marcó un abrupto fin para la efervescencia cultural juvenil. La dictadura militar impuso una censura severa que afectó tanto la música como la moda y otras formas de expresión juvenil. La Nueva Canción Chilena fue prohibida, y la vestimenta juvenil, especialmente aquella que tenía connotaciones políticas o de resistencia, fue reprimida. Los jóvenes que usaban pantalones anchos, minifaldas o ropa artesanal eran vistos con sospecha y podían ser perseguidos por el régimen.
La dictadura instauró una uniformización que coartó la creatividad juvenil. El miedo y la represión se impusieron sobre una juventud que había comenzado a construir su propia identidad cultural. Sin embargo, la resistencia persistió, y aunque fue silenciada en muchos aspectos, dejó una semilla de creatividad y lucha que continuaría en los años posteriores.

Conclusiones
El análisis de la cultura juvenil en Chile durante los años 60 y 70 revela cómo la música, la moda y la política se entrelazaron para formar una identidad juvenil única. Aunque esta identidad fue brutalmente reprimida por la dictadura militar, dejó un legado de resistencia y creatividad que aún perdura. La cultura representó tanto una juventud despreocupada como una comprometida políticamente. La moda, influenciada por el movimiento hippie y la identidad autóctona promovida por la Unidad Popular, fue otra forma clave de diferenciación juvenil. La censura impuesta por la dictadura truncó este desarrollo, pero no logró eliminar por completo el espíritu de resistencia de los jóvenes.
El estudio de las fotografías de la época nos permite acercarnos a esta realidad visualmente. Las imágenes capturan momentos clave de la vida juvenil evidenciando las tendencias culturales de la época. Estas imágenes junto otras expresiones artísticas, nos permiten reconstruir la atmósfera de aquellos años y comprender cómo la juventud de los años 60 y 70 dejó una huella imborrable en la historia cultural de Chile.
Notas
[1] Personalmente este tema tiene un significado profundo, ya que mi conexión con esta época se formó a través de los relatos de mi abuela y su influencia musical, por lo que, a lo largo de los años, desarrollé una fascinación por la música, la moda y los cambios políticos que caracterizaron a esta generación.
[2] Biblioteca del Congreso Nacional de Chile. Eduardo Frei Montalva. https://www.bcn.cl/historiapolitica/resenas_biograficas/wiki/Eduardo_Frei_Montalva
[3] Biblioteca Nacional de Chile, «Reformas educacionales», en: La infancia en el siglo XX. Memoria Chilena. Disponible en https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-95305.html
[4] Hobsbawm, E. J. (2001). Historia del siglo XX. Editorial Crítica.
[5] Margulis, M. (2001). Juventud: Una aproximación conceptual. En S. Donas Burak (Ed.), Adolescencia y juventud en América Latina (pp. 41-56). Caracas: Solum Donas.
[6] Yurman, F. (2010). Identidad y juventud. Anuario Electrónico de Estudios en Comunicación Social «Disertaciones», 3(1). Disponible en http://erevistas.saber.ula.ve/index.php/Disertaciones/
[7] Burke, P. (2006). ¿Qué es la Historia Cultural? Paidós.
[8] Martínez, J., y Valenzuela, E. (1986). Juventud chilena y exclusión social. En Revista de la CEPAL, N°29, pp. 95-107. Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
[9] Nigra, F. (2021). Las fuentes no tradicionales en historia. En P. Pozzi (Ed.), Haciendo Historia. Herramientas para la investigación histórica (pp. 137-162). Buenos Aires: CLACSO.
[10] Aguilera Ruiz, O. e Iroume Awe, N. (Eds.). (2018). Juventud y fotografía en revistas juveniles chilenas del siglo XX. Santiago: Ril Editores.
[11] Salazar, G., y Pinto, J. (2002). Capítulo II: Cabros chicos y jóvenes rebeldes en el siglo XX. En Historia contemporánea de Chile V: Niñez y juventud (1.a ed.). Santiago: LOM Ediciones.
[12] Simmel, G. (2017). Filosofía de la moda. Madrid: Casimiro Libros.
[13] Lipovetsky, G. (1996). El imperio de lo efímero: La moda y su destino en las sociedades modernas. Barcelona: Editorial Anagrama.
[14] Montalva, P. (2015). Morir un poco. Moda y sociedad en Chile 1960-1976. Catalonia.
Valentina Zamora. Licenciadas en Pedagogía en Historia y Ciencias Sociales, Universidad de Valparaíso.

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